Valores Asegurados para la Construcción de Proyectos
Hemos decidido hacer de esta edición un artículo para su discusión pues creemos que existe un número de diferentes filosofías dentro de las empresas energéticas a las cuales los costos del presupuesto de  construcción deben incluirse dentro del valor asegurado, o más aun, que proporción de tales costos debe ser incluida. Esto, por supuesto, asume que el proyecto no es “llave en mano” o suma global, podrían formar la base del valor asegurado.
Es un tema oportuno para discutir pues creemos que el nuevo borrador del escrito WELCAR  para construcción en altamar podría ser más definitivo en cuanto a la forma de como la cobertura por inflación en presupuestos de costos funcionaría. Sin embargo, este es un asunto que proviene de proyectos energéticos de aguas arriba y aguas abajo y negocios eléctricos, como los temas son comunes para todos los tipos de proyectos de construcción. Es particularmente apropiado en el contexto de proyectos de alto valor que ellos son tienden a ser más comunes mientras que proyectos en tierra o altamar están ocurriendo en medios más remotos o abarcan ingeniería más avanzada técnicamente y donde la limitación en la capacidad de seguro podría entrar en vigencia.
Los mercados aseguradores colocan la limitación o riesgo en la póliza CAR bajo el Valor Completo Estimado (ECV por sus siglas en inglés) en la fecha de finalización del proyecto. Pero, no existe ninguna guía escrita en el formato de la póliza en cuanto a qué debe incluir ese valor  (aunque algunas formas de pólizas tales como WELCAR excluyen recuperaciones de costos que no fueron incluidos en los valores declarados originalmente). Claramente, hay una expectativa por parte de aseguradores que el ECV debería por lo menos abarcar todos los costos “duros”: aquellos relacionados con materiales, mano de obra y costo de servicios físicos tales como transporte e instalación. Pero una proporción substancial del costo general del presupuesto se refiere a los llamados costos “blandos”, los que también podrían ser re-incurridos en caso de pérdida o daños. Tales costos “blandos” incluirían gastos como diseño, gerencia de proyecto, consultorías, contingencias, e incluso, la prima del seguro en sí. Para los proyectos energéticos de E & P, una parte significativa del costo total incluye la perforación de pozos de producción.
Es filosofía convencional que los costos no recurrentes no necesitan asegurarse como parte del valor total. Pero existen muy pocos costos no recurrentes verdaderos, especialmente en una catastrófica situación de pérdidas. Ejemplos de estos podrían incluir la preparación del terreno o infraestructuras que puedan ser re-usadas – por ejemplo, acceso a carreteras en una obra en construcción de diques secos para plataformas de concreto. La mayoría de los costos deben ser re-incurridos pero no necesariamente todos; todo depende del tipo de costo y amplitud de la pérdida. El caso del diseño es un caso puntual. Los dibujos técnicos, planos, especificaciones detalladas y modelos que abarcan los gastos de diseño existirán donde las obras hechas e instaladas presenten daños. Podría ser necesario re-diseñar las fallas que resulten en la pérdida,  y esto podría ser solo un elemento del costo total del diseño. Sin embargo, si una pérdida ocurriese durante las últimas etapas del proyecto, por ejemplo fuego y explosión durante la entrega de la obra, tal pérdida seria catastrófica resultando en lesiones personales en la fuerza laboral.  Un evento de cierta magnitud que involucre considerable pérdida de vidas, atraería la atención de la prensa y la posibilidad de una investigación por parte del gobierno lo cual conllevaría a un sinnúmero de recomendaciones para la reconstruir o reparar. Es fácil prever en tales casos que el costo inicial del diseño pudiese ser eliminado rápidamente.
El punto de vista generalmente aceptado es que los costos del diseño deben ser incluidos en el ECV, pero solo por una proporción establecida. La cifra incluida es usualmente entre 20% y 50% del costo general del diseño, pero generalmente nunca sobrepasa el 50%, dependiendo de la naturaleza del proyecto y de la filosofía individual del Operador. En el ejemplo anterior sobre fuego y explosión catastrófica durante la fase de prueba, esto podría conllevar a un importante riesgo no asegurado.
Presentimos que existen ciertas reflexiones que podemos suministrar en el caso específico de costo de diseño, y, selectivamente, en algunos de los costos “blandos”. La mayoría de los presupuestos son elaborados de diseño conceptual en la etapa de Ingeniería y Diseño Inicial. Es concebible que una parte significativa del diseño conceptual pueda ser retenida; es debatible que el costo del diseño detallado este más expuesto a cambios significativos en el trabajo de rediseño.  Aún más, el costo del diseño detallado será colocado sobre varios de los componentes separados conformando los trabajos del contrato durante su construcción, generalmente en sitios distintos. Solo en las últimas etapas del proyecto donde una gran parte del costo del diseño será expuesto a una situación catastrófica. Potencialmente, por lo tanto, una pequeña porción del diseño del proyecto en general puede ser incluido en el Valor Completo Estimado (ECV por sus siglas en inglés) para el proyecto completo, con la posibilidad de una póliza adicional (top up policy) que sea adquirida hacia el final del programa de construcción para el balance requerido a ser asegurado. Un enfoque escalonado de este tipo podría ser apropiado donde se requiera el Valor Completo Estimado (ECV por sus siglas en inglés), tomando en cuenta sumas aseguradas para la pérdida avanzada de ganancias o cobertura de comienzo retardada, esté en o cerca de la capacidad del mercado.
Un enfoque algo poco diferente podría tomarse con respecto a los costos del Gerente de Proyectos. Estos abarcan el costo del equipo fijo del Operador en la administración y supervisión del proceso de construcción y la secuencia de todos los sitios de construcción. Una opinión puede ser tomada en el peor caso de retraso en un proyecto que necesite una extensión en el tiempo del Gerente de Proyectos y el costo del periodo de este retardo, y asignar una proporción del presupuesto general a tal costo.
Las contingencias son algo diferente. Todo depende de cómo tales contingencias son asignadas dentro del presupuesto del proyecto. Las contingencias pueden, por ejemplo, dividirse entre contratos individuales y el proyecto competo, y de ahí se toma la opinión para asegurar cualquiera de las  dos o  ambos costos de contingencia o diferentes proporciones de estos costos. En altamar las contingencias CAR pueden ser suministradas dentro la cláusula de escala, aunque este es un asunto que está actualmente siendo discutido en el mercado y podría ser más restringido en el nuevo formato de póliza próximo a salir.
La inclusión de la prima de seguros generalmente origina opiniones diametralmente opuestas entre la gerencia de riesgos de una empresa y otra. Varias compañías energéticas incluyen el costo del seguro en la declaración del Valor del Costo Estimado (ECV por sus siglas en inglés) en todos los proyectos; otras excluyen tal costo completamente. Para aquellos que están de acuerdo con la última opinión, debemos resaltar que la póliza WELCAR excluye cualquier reclamo por prima de seguro adicional o re-incurrida por extensión de la póliza, donde la extensión sea causada por retardo debido a reparaciones aseguradas. Existen, sin embargo, situaciones donde es posible imaginar que todo el contrato de trabajo debe ser reemplazado; de ser así, es posible que la prima del seguro para el reemplazo sería mucho más alta que la original. El escenario en el “peor” de los casos es una extensión del periodo del proyecto para reparaciones de daños catastróficos que ocurrieron en las últimas etapas y que pudiesen retardar el proyecto hasta por 18 meses. Sin embargo, el valor del contrato funciona a riesgo en esta etapa del programa de construcción, es comparativamente alto y podría atraer una prima más alta que la original. Tiene sentido en estas situaciones asegurar por lo menos 100% de la prima original.
Al final, creemos que un punto de vista sobre un proyecto debe ser tomado caso por caso, tomando en cuenta los aspectos individuales de cada desarrollo. Sin embargo, esperamos que lo antes escrito provea asistencia y de verdad algunas ideas constructivas relacionadas con la capacidad de compra para proyectos de alto valor los cuales se están acercando a la capacidad del mercado.